PEBA y UNICO: el impulso definitivo a la conectividad vía banda ancha de muy alta velocidad

Los países integrantes de la Unión Europea saben que el camino de la recuperación económica viaja paralelo al de la transición digital. Por ello tratan de adoptar distintos planes e iniciativas que faciliten e incentiven la conectividad, la adopción de TICs para el desarrollo y la integración de la tecnología en sectores productivos estratégicos. Deben desarrollarse esfuerzos conjuntos con empresas privadas, operadores neutros e inversores del sector tecnológico para lograr una cobertura del 100% del territorio europeo, desde hoy hasta 2025.

 

Con ese objetivo — la conectividad total a lo largo del plazo de los próximos cuatro años — el Ejecutivo español ha puesto en marcha el Programa de Universalización de Infraestructuras Digitales para la Cohesión (UNICO), que persigue dotar a la totalidad del país de capacidad de conexión ultra rápida a través de la banda ancha, en paralelo a otras iniciativas que a su vez tratan de universalizar el uso de tecnologías como el 5G.

 

 

Una actualización del PEBA, que ya ha mejorado la conectividad vía banda ancha española

El programa UNICO no es otra cosa que la continuación y el refuerzo del plan anterior iniciado en el año 2013: el Programa de Extensión de la Banda Ancha de Nueva Generación (PEBA-NGA). El objetivo del PEBA era acelerar la extensión de la cobertura de las redes públicas de comunicaciones electrónicas capaces de proporcionar servicios de banda ancha de muy alta velocidad a las zonas sin cobertura, ni actual ni prevista en los próximos años, las denominadas «zonas blancas».

 

También pretendía dotar de esos servicios de conectividad de la banda ancha a aquellas zonas con un sólo operador, también llamadas «zonas grises». La puesta en marcha del PEBA perseguía mejorar la funcionalidad y la calidad de los servicios digitales necesarios para la transformación digital y «contribuir al éxito de un modelo de crecimiento sostenible basado en la sociedad del Gigabit».

 

Gran parte de este objetivo se ha logrado: en los últimos tres años la ejecución del PEBA ha sufrido un importante impulso y ha propiciado un aumento de once puntos, pasando del 76% de cobertura de banda ancha ultra rápida existente en 2017 al 88% en junio de 2020 – fecha del último registro por parte de fuentes gubernamentales-.

 

 

La mayor inversión de la historia para la banda ancha de altísima velocidad

Según ha manifestado la ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital del gobierno español, Nadia Calviño, esta primera convocatoria del Programa UNICO está dotada de 250 millones de euros, lo que la convierte en «la mayor inversión realizada en este campo hasta la fecha», según sus propias declaraciones.

 

Este importante desembolso público se enmarca dentro del conjunto de acciones estratégicas que el gobierno de España recoge en su Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, en concreto el grupo de iniciativas relacionadas con la conectividad, la ciberseguridad y el despliegue del 5G.

 

La inyección de capital del Programa UNICO supone el «pistoletazo de salida» para una de las principales palancas de cambio del citado Plan de Recuperación, que prevé una inversión total de 4.000 millones. De estos, 850 millones de inversión corresponden al ejercicio del año 2021. Esta iniciativa pública de inversión — cuyas bases ya están publicadas — permitirán acelerar de manera notable el proceso de transición tecnológica que, tanto España como el resto de países de la Unión requieren para desarrollarse con garantías en el siglo XXI.

 

Aunque no puede considerarse la única vía de acción estratégica, ya que la banda ancha de muy alta velocidad debe encontrar asiento con el desarrollo de otras infraestructuras y tecnologías, las autoridades españolas se muestran «esperanzadas» con los posibles resultados, sobre todo teniendo en cuenta las buenas cifras arrojadas por el PEBA-NGA.