Los beneficios del 5G en el desarrollo de Apps y el crecimiento del sector tecnológico

El uso, diseño y desarrollo de aplicaciones móviles no ha hecho más que aumentar en los últimos años. Además, la situación derivada de la pandemia y el impulso de la transferencia digital en muchos sectores económicos clave debido a la COVID-19 ha provocado que el mercado de las APPs haya crecido aún más y de forma más rápida que en los años precedentes.

 

Por citar cifras de referencia a modo de ejemplo: según el informe Mobile App Trends 2021 elaborado por Adjust, el mercado móvil de las aplicaciones ha mantenido un nivel sólido de crecimiento, con un incremento en las instalaciones en torno al 31% en lo que llevamos de 2021. Además, durante el 2020 las aplicaciones de comercio electrónico crecieron un 6% y la duración media de las sesiones en ellas creció en un 44%, lo que da muestras del nivel de engagement de los usuarios. Por otro lado, el mercado de la banca digital experimentó un crecimiento del 25% en 2020

 

Esta «ebullición» del mundo de las aplicaciones móviles llega en el mismo momento en el que la tecnología 5G está penetrando el mercado y completando su despliegue. Las mejoras en conectividad y el desarrollo paralelo de ambos marcos tecnológicos no hacen otra cosa que complementarse mutuamente y retroalimentarse en cuanto a beneficios. De ahí que, tanto empresas y operadores neutros que están desplegando la red 5G como desarrolladores de Apps, vean el futuro en términos de alianza.

 

El 5G, una tecnología ideal para «exprimir» las posibilidades de las APPs

 

Las Apps actuales son progresivamente más complejas en cada generación. Por ello son más demandantes en lo relativo a recursos de los dispositivos y, sobre todo, en términos de conectividad, acceso a la red, uso de datos en portabilidad y número de procesos por segundo. En el otro extremo, los usuarios aumentan el número de aplicaciones instaladas, el tiempo de utilización y las exigencias en lo relativo a facilidad de uso, seguridad de los datos y velocidad de respuesta.

 

En ambas esferas el 5G puede servir de mucha ayuda. El mayor ancho de banda permite un acceso mucho más rápido y una  transferencia de información en una cantidad mucho mayor que con las tecnologías precedentes. La eficiencia y la velocidad de transmisión mejoran de manera dramática, sin que por ello se vea comprometida la seguridad de los datos transmitidos en ningún momento. La tecnología 5G permite a los developers de Apps buscar los límites en el desarrollo, para sacar al mercado aplicaciones cada vez más completas y potentes.

 

El usuario está en el centro del mapa

 

Es cierto que una eficiente red 5G posibilita esta mayor libertad de trabajo e incremento de la exigencia en el desarrollo de Apps. Pero también viene acompañada de cierto «peaje»: los usuarios ya cuentan con expertise en el uso de aplicaciones y son extremadamente exigentes a la hora de implementarlas en su actividad diaria.

 

Una excelente conectividad es insuficiente. De nada sirve un circuito de alta velocidad si el deportivo requiere meses de aprendizaje, antes de conducir. Por ello los desarrolladores no pueden aprovechar la efervescencia del mercado de las aplicaciones móviles para poner en él Apps que no estén construidas desde abajo bajo estrictos y claros criterios de UX (User Experience).

 

Tanto la conveniencia como la experiencia de uso fluida entre dispositivos son las prioridades para los usuarios, según el estudio citado. El 76% de ellos afirman que la facilidad de uso es el primer criterio a la hora de elegir una App. La fluidez en la utilización de la aplicación — con independencia de su función — incrementará de manera proporcional los minutos de uso. Y los datos respaldan la teoría de que el usuario está ocupando la mente de los desarrolladores: la duración de las sesiones en general aumentó de 19,09 minutos en 2019 a 20,04 minutos en 2020, y alcanzó los 20,31 minutos en lo que va de 2021.