Infraestructuras IT – Una apuesta de futuro

Las infraestructuras de telecomunicaciones pisan fuerte. Con Cellnex, Telxius y Lyntia a la cabeza, el sector lidera el mercado europeo gracias a la intensa actividad corporativa de los principales players nacionales dentro y fuera de nuestras fronteras. Las desinversiones de activos iniciadas por las grandes operadoras de telecomunicaciones supondrán un importante caldo de cultivo de operaciones durante los próximos meses. Mientras, el sector desafía la crisis del Covid-19 avanzando en el despliegue del 5G y la mejora de la red de fibra.

 

La imparable estrategia de crecimiento inorgánico de los operadores estratégicos y el interés de fondos de private equity e infraestructuras en los últimos años colocan al sector de infraestructuras de telecomunicaciones como uno de los protagonistas por número de operaciones y volumen de inversión. El atractivo del sector reside en sus características únicas: genera flujos de caja estables y predecibles gracias a los contratos o regulación que sustentan a los activos; son necesarios para poner en marcha cualquier servicio de telecomunicaciones con una demanda creciente de velocidad y capacidad, en un momento crítico marcado por el despliegue del 5G y la mejora de las redes de fibra. “En algunos activos, incluso se perciben pagos up front por parte de los clientes por el uso de la infraestructura por periodos largos de tiempo”, indica Óscar Arroyo, Socio de Financial Advisory de Deloitte. En consecuencia, la inversión en este tipo de infraestructuras ofrece un perfil retorno-riesgo realmente atractivo para fondos de private equity e infraestructuras y aporta un efecto positivo en términos de diversificación de una cartera de inversión. Para Borja Olaso, Principal de Greenhill & Co, la elevada competencia entre fondos de infraestructuras, la liquidez existente y las pocas oportunidades que ofrecen las infraestructuras tradicionales, han llevado a este tipo de inversores a ser más creativos a la hora de buscar oportunidades. “Esto no significa que las infraestructuras de telecomunicaciones no hayan existido en el pasado, si no que el apetito ha crecido y hoy es un asset class con derecho propio y con equipos especializados, en parte por la búsqueda de oportunidades con visibilidad de flujos de caja, barreras de entrada, contratos a largo plazo, exposición a créditos seguros, crecimiento potencial (5G e incremento de uso de datos), poco riesgo y alta capacidad de apalancamiento por parte de los inversores financieros”. A esto, se une la reciente ola de carve out por parte de las operadoras que ha generado muchas oportunidades y el potencial de crecimiento y consolidación vía build up que ofrecen este tipo de compañías. En palabras de Luis Casals, Socio de Baker McKenzie, “las empresas de infraestructuras de telecomunicaciones están ofreciendo una alta rentabilidad, superior a la del resto de las telecos. Adicionalmente,e los inversores financieros han identificado que el sector tiene las características clave de otros activos tradicionales de infraestructuras como las barreras de entrada, la visibilidad de los flujos de efectivo, a menudo contratos a largo plazo y, en general, una alta conversión de efectivo. Para llevar a cabo este tipo de operaciones se necesita un know how concreto, y los fondos de capital riesgo se han centrado en la adquisición de las operadoras tradicionales. Entre ellas, Antin adquirió la actual Lyntia, KKR entró en el capital de Telxius o Cinven compró Ufinet”. Junto a ellos, GED también cuenta con una interesante trayectoria en el sector. En 2007, invirtió en Telecom CLM, compañía que traspasó a finales de 2019 a Equitix con éxito. “Cuando entramos en la compañía, se dedicaba fundamentalmente a la difusión de la señal de la televisión autonómica. Vimos claro el potencial de emplear la infraestructura para empezar a alojar equipos de telefonía móvil. En 2007, gestionábamos apenas 300 emplazamientos y, 12 años después, superaban los 1.100. Además, cuando entramos teníamos un único cliente en las torres y ahora trabajan con la televisión, con todos los operadores de telefonía móvil, da servicios de telecomunicaciones con su propia marca (telefonía e internet) y tiene su propio espectro de 4G”, señala David Velázquez, Partner de GED Infrastructure. Aunque la actividad del private equity ha sido intensa, los operadores neutros de infraestructuras de telecomunicaciones han marcado el paso en lo que a operaciones corporativas se refiere. Cellnex, sin duda, se ha erigido como líder del segmento de torres de telecomunicaciones en Europa gracias a las adquisiciones realizadas recientemente en Reino Unido, Francia, Italia, España, Portugal o Suiza. Telxius estudia interesantes movimientos en Alemania de la mano de su matriz, Telefónica. En fibra óptica, la más activa ha sido Lyntia. “Estas compañías se han convertido en operadores independientes con una estructura financiera sólida, que les ha permitido realizar la inversión necesaria en las implementaciones y desarrollos de la tecnología, infraestructura, y que optimiza mediante la comercialización a operadores minoristas, clientes como Facebook, Google o Amazon (que necesitan almacenar y transmitir gran cantidad de datos), u operadores con necesidad de servicio en áreas sin cobertura con propia red que no justifican la inversión en capex”, dice Arroyo. Sin embargo, es importante destacar que algunos de estos inversores estratégicos son build ups liderados por fondos de private equity e infraestructuras. “La mayoría de inversores estratégicos son plataformas esponsorizadas por inversores financieros (Lyntia/Antin, Phoenix/Blackstone, Axion/AMP) buscando consolidar el mercado para generar sinergias y así poner a trabajar más capital de manera rentable. La excepción es Cellnex, una cotizada con una tesis de inversión similar”, apunta Olaso.

CELLNEX, el líder indiscutible del mercado europeo

 

SI HAY UN PROTAGONISTA EN EL MERCADO DE LAS INFRAESTRUCTURAS DE TELECOMUNICACIONES EN ESPAÑA, ESE ES CELLNEX. EN SÓLO CINCO AÑOS, EL GRUPO MULTIPLICADO SU TAMAÑO GRACIAS A UN AMBICIOSO PLAN DE ADQUISICIONES A NIVEL EUROPEO COMBINADO CON UNA FIRME APUESTA POR EL CRECIMIENTO ORGÁNICO. El sector de las infraestructuras de telecomunicaciones ha superado el reto que planteaba el Covid-19,

¿Cómo ha afrontado este desafío?

Al igual que muchos otros sectores de la economía, la industria de las telecomunicaciones se ha visto afectada por la crisis del Covid-19. En el caso de lascompañías de infraestructuras de  telecomunicaciones como Cellnex, declaradas como un servicio esencial, hemos tenido que desplegar desde el primer momento planes de contingencia y continuidad del negocio para preservar la seguridad y disponibilidad de los servicios que prestamos 24×7 y hacerlo asegurando al mismo tiempo la aplicación de las medidas más estrictas de protección de nuestros empleados. El sector ha trabajado sin descanso para garantizar la conectividad a las personas, las empresas y la Administración, especialmente durante el confinamiento en el que se han producido incrementos sin precedentes de consumos de radio, TV, telefonía e Internet.

 

¿Por qué han crecido de forma tan notable la actividad de M&A en el sector?

En mi opinión, las operaciones corporativas, que han seguido y seguirán activas en el sector, responden a un cambio de naturaleza más estructural que se está dando en el sector y que básicamente consiste en el proceso de separación de la gestión de las infraestructuras respecto de la prestación de los servicios por parte de los operadores móviles.

 

Cellnex lidera el proceso de concentración que vive el mercado europeo ¿Todavía quedan oportunidades?

Efectivamente, queda mercado, especialmente en Europa, nuestro mercado natural. En la actualidad cerca del 75% del total de emplazamientos de telecomunicaciones en el continente sigue siendo propiedad de los operadores móviles (MNOs), por lo que queda recorrido en el marco de esta tendencia de externalización de activos impulsada por la necesidad de incrementar la compartición, la eficiencia, la optimización de costes y la captura de valor por parte de los MNOs, generando recursos que pueden destinar a nuevas inversiones como el 5G, o bien a la mejora de sus estructuras de balance. Entendemos que esta tendencia es estructural y tiene recorrido en el tiempo y que seguirá ofreciendo oportunidades para operadores de infraestructuras como Cellnex con una visión industrial de largo plazo que, además de aprovechar las oportunidades de crecimiento inorgánico, tiene el foco puesto en acompañar a sus clientes en la gestión del día a día a largo plazo y, por ello, en la consolidación de un crecimiento orgánico sostenido y sostenible.

 

¿Veremos operaciones interesantes de Cellnex en los próximos meses?

Dependerá de las oportunidades que surjan en el mercado y su encaje en nuestro proyecto industrial. De hecho, tras un 2019 transformador en cuanto al crecimiento y consolidación del grupo en mercados clave, en 2020 la compañía ya ha concretado sus dos primeras operaciones en Portugal con la adquisición de Omtel y NOS Towering; ha reforzado su presencia en Francia a través de un nuevo acuerdo con

Bouygues Telecom para desplegar una red de fibra (fibra a la torre FTTA) para impulsar el ecosistema 5G; y ha recibido la luz verde sin condiciones de la CMA a

la adquisición de la división de telecomunicaciones de Arqiva, acordada el año pasado en el Reino Unido. Con estas operaciones y las previsiones de despliegue de nuevas infraestructuras hasta 2027, Cellnex pasará a gestionar más de 60.000 emplazamientos en los ocho países europeos en los que ya opera.

Externalización de torres

Si hay una estrategia que está dando que hablar en el mercado es la desinversión de torres y activos como centros de datos por parte de las operadoras tradicionales. Telefónica inició el proceso hace ya unos años con la creación de Telxius, su spin-off, y el resto (Orange, MásMóvil, Vodafone,…) han seguido sus pasos en los últimos meses. Según Almudena Arpón de Mendivil, Socia de Gómez- Acebo & Pombo, “estas desinversiones vienen dadas por el nivel de endeudamiento de las operadoras debido al desarrollo de estas infraestructuras, al pago del espectro radioeléctrico, a la alta liquidez que ha existido hasta ahora en los mercados, a que los deals se estructuran sobre rentas aseguradas, y a que estas rentas generan en el mercado una valoración de los negocios de infraestructuras con un múltiplo muy superior al que cotizan las operadoras. La diferencia de valoración oscila en entornos de 15x ebitda para operadores de infraestructuras frente a 6x ebitda para las telecos”. En transacciones en las que el operador de telecomunicaciones mantiene una participación importante o mayoritaria en infraestructura

no se alcanzan los múltiplos más altos por la menor capacidad de un operador de rentabilizar y obtener las sinergias sobre esos activos. “Las necesidades de tesorería llevan a los operadores de telefonía a monetizar sus activos a través de operaciones de sale and lease back. Las torres y otras infraestructuras han dejado de ser elementos esenciales para competir. Al ser infraestructuras pasivas, su externalización no supone un riesgo corporativo, pero obtienen liquidez para invertir en más fibra, en el despliegue de las redes 5G o en la adquisición de frecuencias de radio adicionales, por ejemplo”, comenta Arpón de Mendivil. Esta tendencia no es única en España. Otros países europeos y EE.UU., donde tan sólo el 20% de la infraestructura está en manos de los operadores de telefonía, nos llevan la delantera.

Los inversores estratégicos protagonizan este tipo de operaciones; son los únicos que han demostrado su capacidad de actuar como un tercero independiente frente a las telecos, obteniendo sinergias al coubicar a distintas operadoras en una misma infraestructura. “Los operadores de infraestructuras han visto una enorme oportunidad en la estrategia de desinversión de las operadoras de telefonía. Esta tendencia se ve en el mercado como estructural, a largo plazo, que puede seguir generando oportunidades en el negocio.

Este tipo de compradores ven en la adquisición una oportunidad de agregar valor a su negocio y de aumentar su participación en el mercado”, apunta Casals.

Fibra óptica

Tampoco es un caso único en el sector. Según el CEO de Lyntia, Juan Francisco Fraga Díaz-Chiron, el segmento de fibra óptica ha asistido en los últimos años a un proceso de externalización por parte de las utilities. “Inicialmente, los principales players del sector fueron utilities que desplegaron fibra óptica para la explotación de sus redes de transporte o distribución de energía y decidieron comercializar su capacidad excedentaria cuando se produjo la liberalización de las telecomunicaciones a finales de los 90. Con el paso del tiempo, algunas de las utilities decidieron desprenderse de su negocio de fibra y centrarse en su actividad principal. Naturgy fue la primera en tomar esa decisión, vendiendo Ufinet a Cinven en 2014. Posteriormente, en 2018, Antin se hizo con la parte española de ese negocio, dando lugar a lo que actualmente es Lyntia”. Desde la entrada del fondo, la compañía ha activado un plan de adquisiciones muy relevante. Primero, se hizo por €260M con redes de Iberdrola, a lo que sumó por €132M otras de Endesa. “En 2019, adquirimos en exclusiva el derecho de uso a largo plazo sobre la red excedentaria de fibra óptica de Iberdrola y Endesa, y la cesión de contratos de fibra oscura y capacidad con clientes. Estas operaciones nos han permitido ganar en cobertura y capilaridad, ya que las redes de Iberdrola y Endesa eran muy complementarias de la infraestructura que ya poseíamos. Actualmente disponemos de más de 42.000km de fibra en España. A finales de año compramos también varias redes FTTH en Andalucía y Levante con unos 344.000 hogares pasados”, expone Fraga. Junto a la firma, “Portobello adquirió el negocio en España de la operadora británica British Telecom, haciendo suyos los 5.600 km de fibra óptica utilizada por British Telecom en el despliegue de sus servicios. También a finales de año, Macquarie adquirió la red de fibra óptica de MásMóvil, encargada de suministrar servicios en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Málaga”, recuerda Casals. La intensa actividad de M&A en el sector y el potencial de crecimiento a futuro han tenido un importante impacto en los múltiplos de valoración. Según Arroyo, “la perspectiva de crecimiento de cara a los próximos cinco años supone un escenario de altos múltiplos en futuras transacciones.

En los últimos ejercicios, los múltiplos EV/ebitda de compañías gestoras de cable y torres de telecomunicaciones han sido 10 puntos porcentuales mayores, de media, que los de entre 2016 y 2018 (18,6x para TowerCos y 20,3x para FiberCos, en 2018). Por ejemplo, una de las compañías más activas en el sector, Cellnex, ha realizado desde mayo 2015 inversiones por un total de €4.000M con una media de múltiplo EV/ebitda de aproximadamente 14x. Además, es un sector que ha mostrado importantes rentabilidades para los inversores y que sigue resultando atractivo para inversores estratégicos y financieros”.



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