Análisis de la ciberseguridad en España: más conectividad y mayores retos

España lidera la Unión Europea, junto a Estonia, en el terreno de la ciberseguridad. Ambos estados miembros son tan sólo superados por Estados Unidos y Reino Unido. Así se desprende del ranking elaborado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) de las Naciones Unidas. Este listado refleja la sólida posición de los estonios — que ocupan el primer puesto europeo hace años — y el ascenso imparable de los españoles. ¿Cómo ha podido suceder esto, cuando hace apenas cinco años España ocupaba el puesto número diecinueve en el mismo listado?

 

La respuesta no es sencilla y al éxito contribuyen muchos factores, como veremos, pero la colaboración y el trabajo coordinado del sector público y el sector privado sin duda son un componente importante de la ecuación. La apuesta española por la transición tecnológica apoyada en la conectividad, su visión de largo plazo y el ingente plantel de especialistas formados en ciberseguridad en España completan un escenario esperanzador para afrontar los retos del futuro.

 

 

Una estrategia apoyada en el binomio conectividad – ciberseguridad

Es imposible entender el ascenso español en ciberseguridad sin comprender al mismo tiempo que los sectores público y empresarial se «dieron la mano» hace tiempo, entendiendo que la única forma viable de avanzar estaba en la colaboración y la coordinación, con una hoja de ruta clara. Este «mapa» es una Estrategia Nacional de Ciberseguridad, que tiene unos ocho años de recorrido y que ha permitido dotar al país de un modelo de gobernanza del ecosistema digital. Esta Estrategia, además de atender las necesidades empresariales responde también a las inquietudes del Estado en materia de ciberseguridad y conectividad.

 

Además de esta colaboración — que se extiende en el tiempo a bastantes años antes de la elaboración del propio índice en forma de ejercicios conjuntos público-privados —  hay que hablar del esfuerzo de la administración española por dotarse de un respaldo legal y legislativo. Esta cobertura en conectividad y ciberseguridad en España atiende a los ciudadanos y sus derechos digitales básicos, desde luego. Pero también permite al Estado respaldar los servicios de conectividad esenciales y las infraestructuras clave para mantener funcionando al «país digital», ante cualquier eventualidad sin olvidar la ciberseguridad de todas las parcelas públicas, obviamente. La creación reciente del Consejo Nacional de Ciberseguridad y el Foro Nacional de Ciberseguridad, como organismos consultivos especializados permite que las acciones estén siempre en sintonía con las necesidades de cada momento.

 

 

Una élite formada en ciberseguridad para afrontar los retos de mañana

España cuenta con una bolsa de especialistas en ciberseguridad de más de 29.000 profesionales y un total de 41 equipos de respuesta rápida ante incidentes de seguridad, adscritos al organismo internacional FIRST. Además, la oferta de títulos de grado y postgrado en la materia no hace más que aumentar — unos sesenta másteres, aproximadamente — junto a la posibilidad reciente de especializarse en ciberseguridad en Formación Profesional.

 

Aunque existe cierta preocupación por una ligera carencia de talento para el reemplazo generacional, los profesionales de ciberseguridad españoles están entre la élite mundial y son referencia para entender y afrontar los retos a corto plazo. Según un estudio de Cisco, las principales recomendaciones para afrontar estos puntos conflictivos son:

 

  • La actualización de las infraestructuras
  • La defensa integrada ante las amenazas
  • La calidad de los sistemas frente a la cantidad de los mismos
  • Afianzar soluciones SaaS y Cloud para organizaciones con poco presupuesto
  • La creación e implantación de una cultura de la ciberseguridad en las empresas
  • El análisis de casos de éxito y sus soluciones, aunque estas últimas no hayan sido las elegidas para implementarse.

 

La previsión y la suma de esfuerzos, para la consecución de objetivos compartidos, ha hecho al Ejecutivo español y su corpus empresarial en conectividad y ciberseguridad dar un importante paso adelante. Si todo marcha según lo previsto la posición de liderazgo de España aún podría mejorar en los próximos años.