5 tendencias en innovación tecnológica que llegarán en 2022

La tecnología es — y continuará siendo — el catalizador de la Cuarta Revolución Industrial. La innovación tecnológica no sólo es su principal característica, sino también su vector de cambio con mayor potencial. Tanto para la sociedad civil como para el ecosistema empresarial. Permanecer atento a los avances tecnológicos, al proceso de digitalización de empresas y buscar alianzas con actores del sector que las acompañen en ese proceso puede resultar primordial para liderar dinámicas de cambio competitivas.

 

 

Algunos avances en las digitalización de empresas

 

La inteligencia artificial va a ganar — aún más — protagonismo en muchos procesos empresariales. A partir del big data, y también en combinación con la robotización y la automatización masiva, el machine learning modificará de forma significativa a partir del próximo año muchas fases de la producción industrial, de la gestión interna, la compra venta digital, la prevención del fraude, la seguridad o el desarrollo del marketing.

 

Esta inteligencia artificial será generativa, es decir, pasará de recopilar datos únicamente a recoger información, interpretarla, hacer uso de ella y aprender de todo el proceso para auto mejorarse.

 

Integración de datos simplificados. El volumen de datos continúa aumentando cada año, casi de forma exponencial. Pero no lo hace en la misma medida el corpus técnico de profesionales en esa área. Por eso una tendencia que parece ganar fuerza es el uso de data fabric, es decir, la integración flexible en los procesos empresariales de estructuras de datos simplificadas y adaptables.

 

Esto permitirá disminuir el grado de dependencia de los equipos técnicos sacando el máximo partido al aprovechamiento dinámico del uso de datos a través de una analítica integrada. Gracias al data fabric se podría producir a partir de 2022 una reducción del 70% en el esfuerzo y los recursos destinados a la gestión de datos.

 

 

Autonomía, cloud e inteligencia artificial en la toma de decisiones

 

La digitalización de empresas requiere de ellas un papel activo y no sólo actuar como meras receptoras de los avances de la innovación tecnológica. Aquellas que realmente quieran adoptar una posición dominante en la transición digital a partir de 2022 deberán sumarse a otra de las tendencias que parecen tomar fuerza: los sistemas informáticos mucho más autónomos que, ya desde su programación, favorecen el escalado.

 

Por eso veremos cada vez a más empresas que «confían» activamente en sistemas capacitados para aprender de su entorno y modificar sin intervención externa sus propios algoritmos, adaptándose a situaciones cambiantes. Esto podrá ser realmente transformador si se implementa en plantas de procesado, fábricas o cadenas de montaje con sistemas robotizados encargados de la producción.

 

También cobrarán protagonismo las cloud native platforms (CNP) o plataformas nativas en la nube. Se terminará por abandonar progresivamente la práctica del migrado a la nube o lift & shift, sin rediseñar las aplicaciones para el entorno cloud. Por contra se sacará el máximo partido de entornos creados ex profeso y desde el minuto cero en la nube, para poder ofertar  SaaS de manera nativa y escalar de manera más fácil aportando valor.

 

No podemos terminar sin destacar que la incidencia que tendrá la innovación tecnológica en parcelas tradicionalmente consideradas patrimonio exclusivo del ser humano. La inteligencia artificial también se aplicará en la esfera de la toma de decisiones estratégicas. La inteligencia de decisiones será una herramienta común para una de cada tres organizaciones, gracias a la  evaluación, gestión y mejora de los resultados mediante la retroalimentación con asistencia de tecnologías inteligentes.

 

A estas tendencias se pueden sumar la experiencia total, la malla de ciberseguridad, la informatización dirigida a la privacidad y otras, que recoge desde hace un tiempo la consultora Gartner en su informe anual y que pueden darnos pistas sobre hacia dónde debemos mirar a lo largo de los próximos doce meses.