La energía eólica offshore o marina, la clave del 5G y del futuro 6G

Las investigaciones de los expertos y sus desarrollos persiguen un mismo objetivo desde hace años: energías renovables limpias y eficientes. Aunque la energía nuclear sigue ocupando el primer puesto de las fuentes energéticas preferentes en el mundo, la energía eólica está ganando terreno cada vez más rápido: en el 2019, un 10% de la energía generada correspondía a esta fuente.

 

Dentro de la energía eólica, la offshore o energía eólica marina cobra a su vez mayor protagonismo. De cada 60 Gigavatios de eólica instalados en todo el mundo, 6 corresponden a esta modalidad, actualmente. Debido a sus características, podría ser la respuesta a las demandas globales de energías renovables, combinadas con tecnologías de conectividad como el 5G, para permitir su gestión y mantenimiento remoto.

 

 

Energía limpia más allá de la costa gracias al 5G

Como su nombre indica, esta modalidad de energía renovable se basa en la instalación de aerogeneradores kilómetros mar adentro. La ausencia de obstáculos y la mayor fuerza del viento en alta mar permiten un mayor rendimiento y eficiencia de los parques eólicos. No obstante se requiere de infraestructuras especiales.

 

  • Aerogeneradores resistentes: ya sean fijos o flotantes, deben resistir tanto la fuerza del viento como las embestidas de las mareas. Los primeros suelen ser más apropiados para instalaciones más cercanas a la costa, mientras los segundos son más apropiados para ubicarlos mar adentro.

 

  • Parques conectados: la conectividad de los parques eólicos marinos resulta clave para garantizar su funcionamiento continuado a pleno rendimiento. Dado que muchas de las instalaciones están lejos de los núcleos habitados es importante que puedan ser gestionadas prácticamente sin intervención humana. Ahí es donde entra en juego la mayor capacidad, la baja latencia y la fiabilidad de la tecnología 5G — y en el futuro del 6G —, así como la interacción de la IA. La gestión remota, en estos casos es la solución.

 

 

España y el liderazgo en energías renovables

Según datos de la Asociación Empresarial Eólica, España ocupa puestos destacados de entre los países que están apostando por este tipo de desarrollos. En concreto el 25% de la tecnología que se está implementando tiene acento nacional. La aspiración es liderar el mercado mundial. No es de extrañar, en un país con prácticamente 8.000 Km de costa. Gran Bretaña también está mirando hacia la eólica marina con ambición: en el Mar del Norte se están instalando 190 turbinas, con capacidad para generar 3,6 GW.

 

Sin embargo España sigue siendo de los países europeos que marcan el paso en energías renovables: cuenta con 1.200 parques eólicos — 21.000 aerogeneradores — que sitúan una potencia instalada ampliamente superior a los 25.000 MW. Si tenemos en cuenta que las estimaciones hablan de avances significativos en el despliegue del 5G a lo largo del año 2021, podríamos estar hablando de una posición preeminente dentro de la Unión Europea, en un mercado con evidentes capacidades estratégicas, a nivel económico.

 

 

La apuesta de Bélgica

Bélgica — cuarto país en eólica offshore de Europa — también está prestando atención a los desarrollos de energías renovables y al 5G. De hecho, usará parte de los fondos europeos para la recuperación económica en la construcción de una «isla energética funcional» de cinco hectáreas, unos cinco campos de fútbol, a 40 Km. de su costa. Se trataría de un complejo en alta mar donde se combinaría la extracción de energía eólica, la producción de «hidrógeno verde» y la instalación de antenas 5G y 6G.

 

La ministra de Energía belga, Tinne Van Der Straeten, confía que con el apoyo de los fondos europeos, las tarifas de electricidad de esta isla deberían ser incluso menores que las actuales. Aunque el proyecto está en su fase de estudios técnicos y ha sido descartado varias veces en los últimos años, debido a su complejidad y coste, la inyección de capital proveniente de los fondos europeos podría suponer un cambio importante y un empujón significativo