¿Cómo será la fibra óptica en España y Europa tras la llegada del 5G?

Es una pregunta que sobrevuela, no solo al sector, sino también a grupos de usuarios que, con la llegada del 5G, observan la evolución de ambas tecnologías y se cuestionan los desarrollos del futuro. La muy baja latencia de la nueva generación inalámbrica (por debajo de 1ms) y las tasas de transferencia (hasta diez veces superiores a la fibra óptica) pueden hacer dudar de la conveniencia de desarrollos de FTTH por parte de empresas privadas y operadores neutros. ¿Sustituirá por completo el 5G a la fibra? Aunque pueda parecer lo contrario, la respuesta es: no.

 

La realidad de la conectividad: 5G sí, pero…

Cada vez que una nueva tecnología irrumpe en el escenario se viven momentos de excitación. Podemos hablar incluso de sobre excitación. Si bien es cierto que la tecnología 5G está llamada a transformar radicalmente la manera en la que nos comunicamos, nuestra conectividad y nuestra manera de interactuar con la red, conviene no perder el foco. Aunque las previsiones y los escenarios especulativos se disparan no hay que olvidar algunos aspectos clave.

 

El 5G es eminentemente urbano

Aunque se están haciendo notables esfuerzos y se espera que en tres años el número de conexiones inalámbricas llegue a 5 millones en España — 422 millones a escala global — el contexto del 5G aún requiere de un entorno urbano. Para llegar a zonas de poca densidad de población, difícil orografía o poblaciones alejadas de las grandes ciudades, en conectividad aún es preferente el uso de la fibra óptica e incluso del internet satelital.

 

La fibra óptica sigue siendo más segura

Como cualquier otro sistema o tecnología, el 5G no es invulnerable. Es cierto que es notablemente más seguro que los desarrollos de conectividad móvil precedentes. Pero existen riesgos que tienen que minimizarse. De hecho la comisión europea y los países de la Unión trabajan para evaluar esos riesgos y garantizar una conectividad móvil segura. Actualmente siguen existiendo más garantías en una conexión directa entre un router y un cable Ethernet.

 

El Wi-Fi es el preferido

Cisco ha hecho una encuesta recientemente, donde un tercio de los internautas aseguran que no entienden su vida cotidiana sin Internet, ni podrían realizar igual su trabajo. Un 79% usa la red para estar informados y actualizados, un 78% para el entretenimiento y un 73% para estar en contacto con los demás. La tecnología Wi-Fi, vinculada a la conectividad FTTH, genera el 56% de todo el tráfico — frente al 38% del móvil y 6% cableado —.

 

España lidera el desarrollo de fibra óptica europea

Lo más sensato, visto lo anterior, es pensar en términos de alianza, y no de competencia. Tanto la fibra óptica como el 5G se complementarán mientras sea posible. De hecho, el desarrollo de la conectividad cableada y sus infraestructuras se mantiene firme en territorio Europeo, con España en posiciones de cabeza y con la fibra óptica más potente de Europa.

 

Cerca del 82% de las conexiones de banda ancha son a través de FTTH, una cifra muy superior a la media europea, por debajo del 30%. Además, cuenta con importantes planes gubernamentales de despliegue y desarrollo por parte de los principales operadores para elevar esa cifra hasta una cobertura de fibra óptica cercana a la total.

 

En términos generales se puede asegurar que la fibra óptica abrirá el camino y liderará el cambio del que podrá sacar partido la conectividad 5G. Saber si en el futuro una de las dos tecnologías ostentará el «liderazgo» es cuestión de tiempo aunque, hasta ese momento, ambas se complementarán.