Beneficios de implantar el 5G en el sector de la automoción

La implantación del 5G como un estándar y su uso generalizado supondrá un importante impacto para infinidad de sectores económicos. Ya está transformando la forma de entender el desarrollo tecnológico y las estrategias de transformación y adaptación de sus infraestructuras. Distribuidoras de señal y operadores neutros, además de fabricantes y diseñadores de dispositivos conectados están haciendo esfuerzos para acelerar ese cambio.

 

Muchos de los sectores que se verán impulsados por una nueva perspectiva de la conectividad y una mejor cobertura 5G cobrarán un renovado impacto en las distintas economías europeas. En el caso español, el sector de la automoción — de gran impacto en su PIB — se encuentra en pleno proceso de renovación y esta reorientación tecnológica implica una oportunidad sin precedentes. Tras una caída en la producción de vehículos del 19,6 % respecto del año 2019 a causa de la pandemia, se pretende relanzar al sector con ayuda de las TIC.

 

 

Automóviles eléctricos y conectados, gracias al 5G

El Gobierno español está decidido a impulsar el cambio de paradigma de la automoción, apostando por la conducción eléctrica. En su Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia fija un objetivo de 100.000 puntos de recarga y 250.000 vehículos eléctricos como mínimo para 2023, así como el desarrollo de la cadena de valor y nuevos modelos de negocio.

 

Y aquí entran en juego nuevas maneras de entender el automóvil y su interacción con el medio. Gracias a la implantación del 5G como tecnología de conectividad de referencia, el volumen de datos podrá incrementarse de manera realmente notable. Y en la misma medida, la facilidad para gestionar y monitorizar enormes cantidades de información de forma segura y estable.

 

Esto abre la puerta a la posibilidad de que los automóviles, con tecnología 5G integrada de fábrica, compartan información en tiempo real. No sólo con otros vehículos — geolocalización, velocidad, rutas programadas o distintas alternativas, por ejemplo — sino también con la propia carretera, que pronto será inteligente y podrá interactuar con ellos.

 

Aunque la conducción autónoma aún es un escenario lejano, este paso intermedio podrá modificar completamente el concepto de movilidad, reduciendo el número de siniestros o las congestiones en las grandes ciudades.

 

 

La tecnología 5G, base del concepto de smart cities

La carretera inteligente no implica exclusivamente la interconexión de los vehículos con las vías por las que circulan. También interviene un nuevo concepto de señalización, que podrá proyectarse en los parabrisas de los automóviles o en los ordenadores de a bordo.

 

La señalización horizontal, por tanto, también podrá ser inteligente y adaptarse a situaciones cambiantes del tráfico, o a las condiciones climatológicas y lumínicas de cada momento. Los semáforos, gracias a la tecnología 5G podrán conectarse entre sí y «comunicarse» con los vehículos, además de permitir una gestión automatizada que facilite cambios en segundos, ante situaciones críticas o imprevistas.

 

Este concepto — que va mucho más allá de las infraestructuras de transporte y movilidad — nos enfoca hacia las ciudades del futuro o smart cities. Ciudades inteligentes y conectadas gracias a la red 5G, que permiten un tráfico más eficiente, pero también un mejor uso de los recursos disponibles, una gestión eficaz de la energía eléctrica, la gestión de residuos, la distribución de agua potable, la iluminación urbana, la comunicación entre administraciones locales o la gestión de la seguridad en tiempo real.

 

Al igual que ocurre con el sector de la automoción, la tecnología 5G será la protagonista de un importante número de transformaciones que, además de tener un impacto directo en las economías, tanto nacionales como continentales, cambiará de manera importante nuestra forma de entender la vida en los centros urbanos.